Consultas sobre Parkinson

ACV Remarcan la importancia del reconocimiento temprano de los síntomas y la atención médica inmediata para evitar el daño cerebral

29-10-2020
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El Hospital de Alta Complejidad “Pte. Juan Domingo”, se suma a la campaña por el día Mundial de la Lucha contra el Accidente Cerebrovascular (ACV) que se celebra cada  29 de octubre, la fecha fue establecida por la Organización Mundial de la Salud para concientizar y prevenir sobre este episodio.

El Accidente Cerebrovascular o también conocido como Ictus ocurre cuando una arteria que va al cerebro se obstruye o se rompe, produciendo la muerte de un área del tejido cerebral provocada por la pérdida de irrigación sanguínea (infarto cerebral) y causando síntomas repentinos.

Existen dos tipos de ataques cerebrovasculares: El ACV Isquémico: Es repentino y se produce por un trombo que bloquea el flujo sanguíneo hacia el cerebro. Es el más frecuente, presentándose en el 80% de las ocasiones. El ACV Hemorrágico: es generado por la rotura de un vaso sanguíneo que forma una hemorragia cerebral.

Ambos afectan el funcionamiento de todo el cuerpo y causan discapacidad física y mental.

El médico neurólogo, miembro del Departamento de Neurociencias del HAC - Dr. Fernando Auvieux explicó: “es muy importante tener en cuenta que hay factores que predisponen a la enfermedad cerebrovascular y otros donde se puede trabajar para prevenir tanto las muertes, como las secuelas que pueden dejar estos ataques”.

“Los factores de riesgo que no se pueden modificar son por ejemplo la edad y el sexo, a los 40 años empieza a aumentar la incidencia en los hombres y en las mujeres después de los 50 años”.

“Después están los factores modificables que están relacionados al estilo de vida y en los que tenemos que trabajar, los más importantes son la hipertensión arterial, la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo y exceso del consumo de drogas y alcohol”. Evitarlos o en algunos casos, monitorearlos contribuye a disminuir la enfermedad.

Por otra parte el especialista remarcó que es fundamental conocer las señales que pueden indicar el desarrollo de un accidente cerebrovascular y actuar sin demoras. Algunos síntomas pueden comprender: Debilidad o adormecimiento en un brazo, pierna o mitad de la cara; Confusión o dificultad para hablar o entender; problemas para ver con uno o ambos ojos; pérdida de conocimiento o equilibro; dolor de cabeza muy intenso y repentino.

El episodio puede ocurrir de forma muy rápida, y su detección puede reducir las secuelas si se actúa con urgencia, dentro de las primeras cuatro horas y media.

“Ante un ACV isquémico el primer abordaje que puede tener lugar es el tratamiento trombolítico, que como su nombre lo indica, intenta disolver o “lisar” un trombo, a través de la administración de una medicación endovenosa”.

“Si es que se pasa el tiempo de consulta de las cuatro horas y medias, también existen tratamientos disponibles para tratar de mantener las estructuras cerebrales y que no se sigan quedando sin oxígeno las células del cerebro, por eso es importante en ese momento una internación y monitorizar al paciente para buscar disminuir las secuelas que puedan llegar a tener”, explicó.

Cada situación es evaluada de acuerdo a cada caso particular.

En el HAC se trata la enfermedad cerebrovascular tanto en su fase aguda; subaguda y crónica con un equipo multidisciplinario de especialistas para el correcto manejo de estos pacientes, tanto en el diagnóstico, tratamiento y rehabilitación.