HOSPITAL DE ALTA COMPLEJIDAD
"PTE. JUAN DOMINGO PERÓN"
Consultas sobre Parkinson
El Hospital de Alta Complejidad “Pte. Juan Domingo Perón” aspira ser una institución de trascendencia regional, nacional e internacional, en el campo asistencial, docente y de investigación. Contamos con una tecnología inteligente manejada por un grupo de expertos profesionales que mejora la calidad de diagnóstico, reduce los riesgos de error, maximiza los efectos curativos, disminuye los costos y optimiza el uso de los recursos.

Campaña Gratuita de Detección de pacientes con Artritis Idiopática Juvenil en el HAC

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El Hospital de Alta Complejidad "Pte. Juan Domingo Perón", se suma a la Campaña Gratuita de detección de pacientes con Artritis Idiopática Juvenil (AIJ), apuntando a beneficiar al paciente y mejorar su calidad de vida.

Las consultas se realizarán del 08 al 10 de octubre, y estarán dirigidas a todos aquellos pacientes menores de 16 años, los mismos deberán solicitar turnos previamente vía telefónica a través de los siguientes números 4436441/442, donde el personal de admisión de la instituciones los gestionaran.

La campaña busca reforzar la difusión y el conocimiento de la enfermedad en la población en general, con el objetivo de lograr la detección precoz de pacientes o casos potenciales en etapa temprana.

De esa manera se podrá encaminar un tratamiento oportuno, adaptado y dirigido para la forma y status de la enfermedad, determinando un impacto positivo en la capacidad funcional y emocional del paciente que necesita retomar sus actividades diarias como ir a la escuela, jugar, andar en bicicleta, realizar deportes u otras actividades de manera normal.

La artritis idiopática juvenil (AIJ) es una enfermedad crónica caracterizada por la inflamación persistente de las articulaciones, que se tornan rígidas, calientes, hinchadas y dolorosas. Esto limita los movimientos del niño y deteriora su capacidad funcional, es decir, su habilidad para realizar por sí solo tareas cotidianas tan simples como abrir una canilla, bañarse o ir a la escuela.

Cada individuo puede presentar una predisposición genética a padecer la enfermedad, y ante un disparador como situaciones de estrés emocional, una infección o un traumatismo, se altera el sistema inmunológico y se desencadena la enfermedad.

Hay diversas formas de AIJ y cada una tiene sus características particulares y sus grados de severidad. Se pueden distinguir de acuerdo al número de articulaciones afectadas: oligoartritis (menos de 5 articulaciones afectadas), poliartritis (más de 5 articulaciones afectadas) con Factor Reumatoideo (FR) positivo y FR negativo, existen otras formas como la artritis asociada a entesitis, la artritis psoriásica, y la artritis sistémica, que a diferencia de las otras formas presenta como síntoma cardinal fiebre alta, erupción cutánea, compromiso de otros órganos como el pericardio, pleura, etc.,  que si bien es menos frecuente que los otros tipos (se estima que afecta a entre el 10% y el 20% de los pacientes con AIJ), es la forma más severa.

Es imperativo saber que la artritis en los niños no solo produce inflamación en las articulaciones, sino también en los ojos produciendo una complicación llamada uveítis, que consiste en una inflamación de la cámara anterior del ojo. En los comienzos esto no produce síntomas (ojo rojo ni visión borrosa) y solo puede detectarse por el examen oftalmológico con un instrumento llamado lámpara de hendidura, por ello se realizan exámenes oftalmológicos periódicos como parte del seguimiento. Es más común en la forma oligoarticular y en general se acompañan de Anticuerpos Antinucleares (ANA) positivos.

Se recuerda que no hay un tratamiento específico para curar la AIJ, el propósito del tratamiento para todos los tipos de artritis es aliviar el dolor, disminuir la inflamación, evitar el daño en los huesos y las articulaciones, minimizar las deformidades y mejorar la movilidad preservando el crecimiento y el desarrollo.

Para conseguir esto se requiere de un adecuado plan de rehabilitación física (kinesiología), soporte emocional (terapia psicológica) tanto para el niño como para su familia, y un tratamiento farmacológico bien dirigido de acuerdo al tipo de AIJ y el tipo de compromiso que presente el paciente.

Es importante conocer los síntomas y exponerle todas las dudas al reumatólogo con el fin de establecer el diagnóstico lo antes posible, identificar las posibles complicaciones y comenzar la estrategia terapéutica más adecuada para cada paciente.

Todo ello encaminado a conseguir un mejor control de la enfermedad y una evolución favorable de la misma.

CÓMO LLEGAR?